lunes, 19 de julio de 2010

LA GUERRA CIVIL

El hombre viejo está delante del kiosco de la ONCE.
La mujer que está detrás de la ventanilla y que es negra, le da el cupón.
El hombre dice:
-Tal día como hoy empezó la guerra civil.
La mujer sonríe
El hombre me mira también a mi como buscando apoyo.
-Y los diarios no dicen nada.
La mujer comenta:
-Las guerras no traen nada bueno.
-Pues lo de la ONCE lo inventó Franco.
Me sorprende la afirmación y mantengo su mirada.
-Y la seguridad social, y el agua, de los pantanos y...
Busca mi asentamiento pero yo ya me voy sin despedirme.

miércoles, 14 de abril de 2010

MALENTENDIDOS

Nos conocimos en la adolescencia y no nos habíamos vuelto a encontrar hasta hace poco. Hablamos bastante de los recuerdos y poco del presente.
Ahora está en el paro.
Hace cursos para reciclarse.
Estudia català a pesar de que sus apellidos son catalanes desde Guifré el Pilós.
Me comenta que hay extranjeros que hablan muy bien elcatalà, que lo escriben mejor que él.
Le aseguro que a estos extranjeros hay que expulsarlos del país.
Que solo hay que permitir que vivan aquí los que hablen peor que nosotros.
Responde que no hay derecho, que él que paga sus impuestos desde hace 30 años, y que los extranjeros que están en su clase tienen la piscina gratis por estar en el paro.
A él, en cambio, que también está en el paro y que ha pagado la cuota desde siempre, no le hacen descuento. "Es que los extranjeros se las saben todas", afirma.
Noto que piso terreno resbaladizo y sonrío, miro la hora y me despido.

viernes, 26 de febrero de 2010

AVATAR*

La vida no le ha dado cartas ganadoras o bien no ha sabido jugarlas. Lo cierto es que ha dejado de contar a sus conocidos las expectativas reales que tenía (de trabajo, de familia, materiales...) por otras más intangibles y difusas (si me tocara la lotería...).
Este proceso se ha producido al mismo tiempo que se han ido reforzando algunos aspectos negativos de su carácter: rigidez, crispación, negativismo...
Casualmente encuentro un blog donde escribe. Casi siempre utiliza términos como amor, armonía, comprensión, tolerancia...
Es como si fuese dos personas distintas.
O quizás una sea el avatar de la otra.


*
Una de las acepciones de avatar según la RAE es la reencarnación, transformación.
En algunos juegos el avatar es un personaje creado por su autor que tiene las características que este le da.


lunes, 22 de febrero de 2010

CAMBIOS MORFOLÓGICOS

Tiene 19 años, es tímida y parece dulce. Físicamente, que es a lo que vamos, está bien, al menos desde un punto de vista que intenta ser objetivo y siempre mediatizado por esa bata que le va ancha.
El jueves que viene se opera de los pechos para hacerlos más grandes. 5.200 euros. Debe cobrar unos 400 al mes, o sea que haz la cuenta.
Le sugiero que cobre al novio, como usufructuario, unos euros cada vez que le ponga la mano encima.
No sé si usufructuario lo entiende como una guarrada.
Juro delante de la obra completa de Jean Marie Pelt que nunca me he fijado en sus pechos, pero desde que me lo dijo la vista se me va allí.
Dentro de unos días tendrá 19 años, seguirá siendo tímida y seguramente dulce pero cuando vuelva seguro que ya no la miraré como antes.

jueves, 5 de noviembre de 2009

EN EL HOSPITAL

La recepcionista del hospital indica a la mujer que está delante del mostrador que ya está resuelto el problema. Que le da fecha para la próxima visita en diciembre. La mujer, de unos 40 años, se queja:
-Eso es muy tarde, nos dijeron que atenderían a mi madre antes.
-Ya le he comentado a su madre que esta es la fecha más cercana que podemos darle.
-¿Cuando se lo han dicho a mi madre?
-Hace un momento, acaba de bajar por las escaleras.
-Ya me gustaría -dice la mujer- pero mi madre va en silla de ruedas.

jueves, 17 de septiembre de 2009

LA OREJA NO ENGAÑA

-Desde que tengo los cuarenta me fijo en las orejas. Lo veo, solo miro las orejas. Uno puede operarse las tetas o ponerse botox... pero las orejas es el síntoma del envejecimiento. Caen, no es lo mismo una oreja de 20 que de 40. Se caen, las llevan colgando. La de los pendientes es horrible, en vez de agujeros tienen lineas verticales. ¡Quiero una crema para las orejas!

PS
Escrito de contestación al post:

Estimado Sr. Hilario;
Espero que al recibo de estas letras usted y su familia se encuentren buenamente.
Me complace infinitamente tener constancia de que mis humildes ideas le inspiren a la hora de expresarse literariamente.
Acabo de leer su texto (Las orejas no engañan) y algo ha sublevado mi espíritu. Es por ello, y sin acritud se lo digo, que quiero exponerle mi opinión. En un tema tan importante como el envejecimiento orejil, creo que usted ha frivolizado en demasía, sin profundizar en los detalles ni en la importancia que conlleva. Así que, siendo conciente de mis limitaciones expresivas, le expongo las puntualizaciones de contenido y la corrección de estilo que este texto necesita para tratar el tema en su justo punto. Cambiaría el texto que va en fosforito por mi explicación, algo más científica y contrastada.
A la espera de sus noticias, aprovecho para saludarle atentamente.
¡Que Dios les bendiga a usted y a los suyos! (Qui diu Dios pot dir el del gordo de la Lotería o la pitonisa Lola…).

Marilóbulo


Corrección de estilo: Las orejas no engañan

Desde que tengo los cuarenta me fijo en las orejas. Hace unos dos o tres años empecé a fijarme en las orejas de las personas, con el paso del tiempo fui profundizando en mis observaciones, cada vez más detalladas, y ahora que he llegado a los cuarenta ya puedo distinguir claramente entre más de cincuenta tipos de orejas –por edad, sexo y forma–: respingonas, flácidas, pitiminis arrugadas, cratéricas, peludas arbitrarias, peludas ordenadas, cartilaginosas, de lóbulo inflado, de glóbulo chupado, de capas superpuestas, gachas, con superestratos, etc. Lo veo, solo miro las orejas. Sí, quizá con la crisis de los cuarenta, miro menos a los ojos de la gente y más a sus orejas.
Uno puede operarse las tetas o ponerse botox... Con todo el despliegue de medios que el avance tecnológico ha podido desarrollar, hoy en día hay muchísimas formas de combatir el envejecimiento, desde el simple bótox o el lifting facial pasando por todo tipo de siliconas hasta los transplantes mismamente dichos. Podemos recomponernos de cabo a rabo, tener esa mirada, ese cuerpo, esa boca, esta nariz, esa lo que quieras veinteañeras; pero, cuidado, las orejas no engañan: son precisas, implacables, y dicen la edad exacta de quien las expone libremente (privilegiados aquellos que pueden lucir una buena melena –o peluca– para protegerlas de la visión externa), es el síntoma del envejecimiento. Algunas caen, otras se inflan, no es lo mismo una oreja de 20 que una de 40. Se caen, las llevan colgando. La de los pendientes es horrible, en vez de agujeros tienen lineas verticales.Mucho peor para aquellas que pasearon ostensiblemente grandes, brillantes y pesados pendientes… con el tiempo lo pagan: aquellos agujeritos redondos son ahora líneas verticales.
¡Quiero una crema para las orejas! Puedo encontrar todo tipo de cremas para el cutis: antiojeras, antimanchas, anticaída de los pómulos, antiarrugas, hidratantes, tonificantes, antiflacidez del contorno de ojos… adecuadas para todo tipo de pieles. Pero no puedo encontrar ni una sola crema que reafirme la silueta orejil, y mucho menos la adecuada a los distintos tipos de orejas. ¿Por qué? No lo entiendo. Es un mercado en el que no se ha penetrado. Si no nos ponemos de lleno en ello, las demás inversiones que hagamos para reducir nuestra edad caerán en saco roto.
He dicho.

viernes, 24 de julio de 2009

EL PASO DE OSORNO

Me había gustado mucho el paso andino entre Santiago de Chile y Mendoza, pero este. Uf! este es precioso. El autocar se para en mitad de la cordillera, en medio de las dos fronteras. Entre Puerto Montt y Bariloche. El lugar es hermoso: bosques de nothofagus siempre verdes, grupos de bambú por aquí y por allá, un rio que cae entre las rocas... Durante la más de media hora de parada he leido un poco; he escrito sobre una posible editorial de libros de divulgación científica; he bajado del autobús; he visto como trabajaban en la reparación del autocar los chóferes y he hecho fotos del paisaje. Una señora de unos 50 años está cada vez más enfadada y levanta cada vez más la voz.
-¿Qué sucede? -Lo pregunta en un tono que requiere que alguien le conteste con la finalidad de encontar un aliado en su guerra contra el reatardo.

-Creo que se ha roto un manguito de gasolina. -Le digo intentando aparentar que domino el vocabulario.
-¿Y tiene solución? -Está enojada pero me he propuesto hacerla sonreir.
-En esta vida todo tiene solución menos la muerte. -Una mujer que está a su lado sonrie, pero ella no.
-¿
Pero lo podrá arreglar? Estamos en un lugar que no pasa nadie.
-
Bueno, al menos tiene las manos manchadas. -Las sonrisas a su alrededor son notorias pero ella no se baja del burro.
-
Podemos estar aquí dos horas más y llegar tarde a Barriloche.
Sigo sonriendo, me intento mostrar seductor.
-Estas cosas hay que arreglarlas bien. ¿No querrá que lo arreglen mal y tengamos un disgusto. Además, así nos podemos conocer más.
Ha sonreido. Al fin.